Un
llamado a la laboriosidad
Actividades a
desarrollar
- Leer el
texto sugerido (1 y 2) y realizar un mural en Padlet en equipos de 5, con el tema ¨Un
llamado a la laboriosidad¨, a qué los invita Dios como personas dignas, como
estudiantes que en un futuro ocuparán un lugar de trabajo y enviar el link o dirección
por el blog. Presentar en el aula de forma virtual (on line) el mural realizado
en equipos.
- Construir y
exponer en equipos de 5, un árbol de los valores del trabajo en un mapa conceptual web.
Criterios
de evaluación
- Entregan
trabajo a tiempo, higiene, calidad en la entrega de sus trabajos y cumple con
los requerimientos de lugar.
- Realizan exposiciones en el aula del mural realizado en equipos y del árbol construido en equipos con dominio de los temas y trabajos asignados y con mucha creatividad.
- Realizan exposiciones en el aula del mural realizado en equipos y del árbol construido en equipos con dominio de los temas y trabajos asignados y con mucha creatividad.
- Disposición para la
oración y el silencio.
- Fe y constancia en
lo que hace.
- Deseos de crecer y
superarse.
Instrumentos de Evaluación:
§
Rúbricas
§
Lista de Cotejo
§
Observación directa
Material Sugerido:
1- Un llamado a la laboriosidad.
En la primera carta a los hermanos de Tesalónica,
Pablo había enseñado cosas hermosas acerca de la venida de Cristo (1 Tes 4:16-20). Sin embargo, algunos habían
reaccionado con ánimo esperanzador, pero otros habían abandonado sus
compromisos laborales, supuestamente, para esperar al Señor venir en el aire.
No dudo que ese sentimiento
haya sido genuino; pero reaccionaron de manera incorrecta, abandonado sus
responsabilidades. Es por eso que en la segunda carta, el Apóstol exhorta
a esos hermanos a trabajar, puesto que la esperanza del evangelio no puede
tomarse como pretexto para la falta de compromiso y de laboriosidad.
Pablo mismo también había
escrito a los Efesios:
El
que roba, no robe más, sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que
es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidad (Ef
4:28)
Como verán, en esta ocasión
Pablo pone la laboriosidad como el aspecto positivo del séptimo mandamiento: No
robarás.
En cierta manera, las
personas que rehúsan a trabajar aún cuando tienen las posibilidades, son
comparados con alguien que roba. Esto debe ser entendido así: el perezoso está
siendo objeto de consumo de recursos en lugar de ser alguien que los provee. El
robo no siempre involucra fuerza. Si por causa de la pereza de alguien otra
persona debe ser desprovista de lo que tiene para ser él ser sustentado,
entonces está robando.
2- La soberanía y provisión de Dios
La laboriosidad es un principio bíblico importante.
Un cristiano que no se ocupe en trabajar es un motivo para que el Evangelio sea
vituperado. Dios no es partidario de la pereza y la holgazanería sino que nos
manda a ser diligentes y esforzados en nuestras labores.
Muchos cristianos deben
arrepentirse de este pecado. Algunos suelen escudarse también en el pretexto de
que Dios es quien provee y que no debe preocuparse por trabajar, pues el Señor
le sostiene con “pan del cielo”. Eso tiene algo de verdad, pero ignora que la
soberanía de Dios no excluye nuestra responsabilidad.
Citar textos como: “Buscad
primeramente el reino de los cielos y su justicia y todo lo demás será
añadido” y otros similares, no es un llamado al fatalismo
y la mediocridad; sino a poner a Dios como la prioridad, sin dejar de ser
diligente en lo que corresponde.
Quiera el Señor llevarnos a
ser productivos y no perezosos. A ser diligentes en lo que diligencia requiera,
aprovechando bien el tiempo y que al mismo tiempo podamos ser instrumentos de
bendición también para otros, para que en lo que Dios nos da como resultado de
nuestras labores podamos participar de las necesidades de los que el Señor
ponga a nuestro alrededor.



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